La ONU alerta que en nuestro planeta, solo un tercio de las cuencas hidrográficas estaban dentro de lo normal en 2024
Fuente Original: Basado en el artículo de EL PAÍS (18 de septiembre de 2025) por Manuel Planelles.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) advierte que el ciclo del agua -el movimiento continuo del agua que da vida a nuestro planeta-, se está “volviendo cada vez más irregular y extremo” en la Tierra.
Según un informe de este organismo de Naciones Unidas, basado en datos de servicios meteorológicos de 60 países, esto conlleva a “fluctuaciones que van desde precipitaciones intensas a periodos de sequía”. Estos desequilibrios están generando “efectos en cascada” devastadores sobre las economías y la sociedad.
El Espejo de España: De la Sequía a la Tragedia por DANA
El informe de la OMM evidencia la brutal transición hídrica sufrida en España durante 2024. El país pasó de una gran sequía a una desastrosa gota fría en Valencia, un evento otoñal que cobró la vida de más de 230 personas y causó 17.500 millones de euros en pérdidas.
La magnitud del desastre fue tal que el 70% de las muertes por inundaciones en toda Europa se concentraron en este único episodio mediterráneo.
Un Planeta Fuera de la Normalidad
El estudio revela un panorama crítico: solo un tercio de las cuencas hidrográficas globales operaron bajo condiciones “normales” en 2024 (tomando como referencia 1991-2020). Los valores extremos en el resto del planeta evidencian un peligroso desequilibrio global por sexto año consecutivo.
El informe traza un mapa de extremos:
- Sequía: caudales muy bajos en cuencas clave de América del Sur (Amazonas, Paraná) y África meridional (Zambeze, Orange).
- Inundaciones: Riadas severas en África occidental (ríos Níger y Volta), Europa central y Asia (Danubio, Ganges e Indo).
El Impacto Científico y la Pérdida Glaciar
Celeste Saulo, secretaria general de la OMM, destaca la creciente presión sobre los recursos hídricos. La ciencia confirma que el calentamiento global intensifica la frecuencia y la fuerza de estos eventos. Recordando que “el agua sostiene nuestras sociedades, impulsa nuestras economías y afianza nuestros ecosistemas”, Saulo insiste en la necesidad crítica de mejorar el intercambio y la monitorización de datos sobre ríos y aguas subterráneas, áreas que siguen muy poco vigiladas.
Finalmente, el estudio señala la pérdida continuada de hielo: 2024 marcó el tercer año consecutivo con una pérdida generalizada de masa glaciar. Muchos glaciares pequeños están llegando al “pico de agua”, un punto tras el cual su suministro de agua disminuirá irreversiblemente. En total, se perdieron 450 gigatoneladas de masa glaciar, un síntoma del calentamiento acelerado de la Tierra.